Para la mayoría de los adultos, una buena elección es un cepillo de cerdas suaves y una pasta dental con flúor. El cepillo puede ser eléctrico o manual: lo importante es que permita limpiar todas las superficies sin ejercer demasiada presión.
En Clínica Dental Martín Lammers, en Chamartín, te ayudamos a adaptar esa elección al estado de tus dientes y encías. Llevar ortodoncia, tener sensibilidad o presentar caries frecuentes puede hacer necesario ajustar los productos y la técnica de higiene.
¿Qué combinación de cepillo eléctrico y pasta dental recomiendan los dentistas?
No hay una combinación de marcas que sea la mejor para todas las personas. Al elegir un cepillo eléctrico, además de comprobar que tenga filamentos suaves, merece la pena fijarse en tres características:
- Un cabezal que llegue cómodamente a las muelas, sin dificultar los movimientos dentro de la boca.
- Sensor de presión, que avise cuando aprietas demasiado.
- Temporizador, que ayude a controlar la duración del cepillado.
No todos los modelos incluyen estas funciones. Comprueba también que puedas encontrar fácilmente los cabezales de recambio y que su precio te permita renovarlos cuando corresponda.
La pasta no tiene que ser de la misma marca que el cepillo. Lo relevante es su concentración de flúor y que se ajuste a tus necesidades.
¿Es mejor un cepillo eléctrico o manual?
Ambos pueden ser eficaces si se utilizan correctamente. El eléctrico puede facilitar la limpieza a quienes tienen dificultades para realizar los movimientos con un cepillo manual o mantener una técnica constante.
Si te manejas bien con el manual, puedes seguir utilizándolo. Elige filamentos suaves y un tamaño de cabezal que te permita acceder a las últimas muelas.
Con el eléctrico, sigue las instrucciones del modelo, ya que la técnica puede variar según el tipo de cabezal y su movimiento. Evita presionar para que “limpie más”. Presta atención a la cara interior de los dientes y al margen de la encía, que también necesitan una limpieza cuidadosa.
¿Qué pasta usar con un cepillo eléctrico para prevenir caries?
No necesitas una pasta especial por utilizar un cepillo eléctrico. Para los adultos, una pasta con entre 1.350 y 1.500 ppm de flúor es una opción habitual para prevenir caries. La concentración aparece indicada en el envase.
Si tienes caries frecuentes, el dentista valorará si necesitas una concentración superior. Elegir una pasta con más flúor por tu cuenta no sustituye esa valoración.
Cepíllate dos veces al día durante unos dos minutos, una de ellas antes de acostarte. Al terminar, escupe el exceso de pasta y evita enjuagarte inmediatamente con agua, para que el flúor permanezca en contacto con los dientes.
Completa la higiene con limpieza entre los dientes, utilizando hilo dental o cepillos interdentales según el espacio disponible y las indicaciones de tu dentista.
En niños, la cantidad de pasta y la supervisión deben adaptarse a la edad; no deben aplicarse automáticamente las pautas de los adultos.
¿Qué debes tener en cuenta si tienes sensibilidad o sangrado de encías?
Si notas molestias con el frío o el calor, una pasta específica para la sensibilidad puede ayudar, pero conviene comprobar la causa, especialmente si el dolor persiste o se concentra en un diente.
Con el sangrado ocurre algo parecido: cambiar de pasta no resuelve necesariamente el problema. Si las encías sangran con frecuencia, es necesario revisarlas y valorar qué lo está provocando.
En nuestra consulta de periodoncia podemos valorar el estado de las encías y determinar qué cuidados o tratamiento necesitas.
¿Qué cepillo se recomienda si llevas brackets?
Con brackets puedes utilizar un cepillo manual o eléctrico. La elección debe permitirte limpiar alrededor de cada bracket, por encima y por debajo del arco y junto al margen de la encía.
Completa el cepillado con cepillos interdentales del tamaño adecuado para acceder a las zonas que el cabezal no alcanza. Deben introducirse sin forzarlos y con la técnica que te enseñe el profesional.
Durante las revisiones de ortodoncia, comenta qué zonas te cuesta limpiar. Puedes llevar tu cepillo a la consulta para revisar cómo lo utilizas y resolver las dudas sobre el cuidado del aparato.
¿Cada cuánto se debe cambiar el cepillo de dientes?
Cambia el cepillo manual o el cabezal del eléctrico cada tres o cuatro meses, o antes si los filamentos están abiertos o desgastados.
No esperes a cumplir ese plazo si el cabezal ya está deformado. Si se estropea muy pronto, conviene revisar la presión que ejerces al cepillarte.
Después de cada uso, acláralo y déjalo secar al aire. Evita mantenerlo húmedo dentro de un recipiente cerrado de forma habitual.
¿Es recomendable utilizar enjuague bucal todos los días?
No todas las personas necesitan un enjuague diario. Puede ser útil para una necesidad concreta, pero no sustituye el cepillado ni la limpieza entre los dientes.
Si utilizas un colutorio con flúor, úsalo en otro momento del día, por ejemplo después de comer. Así evitas eliminar el flúor de la pasta justo después del cepillado.
Los enjuagues con clorhexidina deben utilizarse con una pauta y una duración concretas. No conviene incorporarlos de forma indefinida a la higiene diaria: su uso prolongado puede producir tinciones. Sigue las indicaciones de tu dentista y las instrucciones del producto.
Te ayudamos a revisar tu higiene dental
Si dudas entre varios productos o has cambiado de pasta sin resolver las molestias, trae el nombre o una fotografía de lo que utilizas a tu próxima revisión.
En Clínica Dental Martín Lammers podemos revisar tu técnica de cepillado y orientarte sobre los cuidados que necesitan tus dientes y encías. Puedes solicitar una cita para que lo valoremos en consulta.


