No existe un número de blanqueamientos al año que sea adecuado para todo el mundo. Antes de repetirlo, hay que valorar el tratamiento anterior, el cambio de color y el estado de los dientes y las encías. Haber cumplido un año desde la última sesión no significa que necesites otro blanqueamiento.
En Clínica Dental Martín Lammers, en Chamartín, revisamos estos aspectos para determinar si conviene realizar un mantenimiento, plantear un nuevo tratamiento o esperar.
Además, es importante distinguir entre las sesiones que forman parte de un mismo tratamiento y un nuevo blanqueamiento realizado tiempo después.
¿Cuántas sesiones de blanqueamiento dental son necesarias?
Depende de la técnica, del color de partida y de la respuesta de los dientes. Una sesión es una cita o aplicación dentro de un plan; no siempre equivale a un tratamiento completo.
En el blanqueamiento en clínica puede bastar una sesión, aunque el resultado debe valorarse antes de decidir si necesita continuidad. Cuando se utilizan férulas en casa bajo supervisión profesional, el gel se aplica durante los días y tiempos indicados por el dentista. Esas aplicaciones forman parte del mismo tratamiento.
El blanqueamiento combinado reúne ambas modalidades. Puedes consultar cómo trabajamos estas opciones en nuestra página de blanqueamiento dental.
No añadas sesiones ni prolongues las aplicaciones por tu cuenta si el color todavía no coincide con lo que esperabas. Primero hay que comprobar qué cambio es razonable conseguir.
¿Qué diferencia hay entre repetir el tratamiento y realizar un mantenimiento?
El mantenimiento busca recuperar parte del tono conseguido cuando el resultado ha perdido intensidad. Puede consistir en una pauta de retoque más limitada, siempre indicada tras una revisión.
Repetir el tratamiento supone valorar un nuevo ciclo de blanqueamiento, con su propia planificación. No consiste necesariamente en reproducir la pauta anterior: el estado de la boca y las necesidades pueden haber cambiado.
Por ejemplo, si conservas buena parte del resultado, podría valorarse un retoque. Si el cambio de color es considerable o afecta especialmente a un diente, hay que estudiar la causa antes de decidir qué hacer.
El mantenimiento también utiliza agentes blanqueadores, por lo que requiere supervisión y puede producir sensibilidad. Llamarlo “retoque” no significa que pueda repetirse sin control.
¿Cuándo puede hacerse un mantenimiento del blanqueamiento?
Puede plantearse cuando se aprecia una pérdida de tono y la revisión confirma que está indicado. No hay una fecha obligatoria para hacerlo. Si el resultado se mantiene y estás conforme, no es necesario añadir aplicaciones por haber llegado a un determinado mes.
Antes de pautarlo, conviene revisar:
- El cambio de color: si se trata de manchas superficiales o de una modificación del tono del diente.
- El tratamiento anterior: qué producto se utilizó, durante cuánto tiempo y cómo lo toleraste.
- La salud bucodental: si hay sensibilidad, caries, encías inflamadas u otros problemas que deban atenderse primero.
Algunas manchas externas pueden mejorar con una limpieza profesional, sin necesidad de otro blanqueamiento. Por eso, notar los dientes más oscuros no basta para decidir que necesitas repetirlo.
¿Qué ocurre si existe sensibilidad dental?
Si ya tienes sensibilidad, coméntalo antes de comenzar o repetir el blanqueamiento. Es necesario valorar su origen y decidir si conviene tratarla primero o adaptar el procedimiento.
Durante el blanqueamiento puede aparecer sensibilidad transitoria. Si ocurre, informa al dentista para que valore si debe espaciar las aplicaciones, modificar la pauta o interrumpirla temporalmente. También puede indicar un producto desensibilizante cuando corresponda.
No aumentes el tiempo de aplicación ni la cantidad de gel para acelerar el resultado. Si las molestias son intensas, persisten o se concentran en un solo diente, solicita una revisión antes de continuar.
¿Cómo puedes conservar el resultado?
El color puede cambiar con el tiempo. El tabaco y el consumo frecuente de café, té o vino tinto pueden favorecer la aparición de manchas, aunque la evolución varía entre personas.
Para cuidar el resultado, mantén una higiene diaria con pasta fluorada, limpia entre los dientes y acude a las revisiones indicadas. Si tienes dudas sobre los productos, puedes consultar nuestra guía sobre qué cepillo y pasta dental elegir.
Ten en cuenta que las coronas, carillas y empastes no se aclaran como los dientes naturales. Repetir el blanqueamiento para intentar igualarlos puede aumentar la diferencia de color.
Valora si necesitas repetir tu blanqueamiento
Si notas que has perdido parte del tono conseguido, podemos revisar el resultado y explicarte si conviene un mantenimiento o alguna otra actuación.
Si el tratamiento anterior se realizó en otra clínica, trae la información que tengas sobre el producto, las fechas y cualquier molestia que apareciera. Puedes solicitar una cita para valorarlo.
